Todos los días de la casa al trabajo y del trabajo a casa. Este fin de semana aproveché y me puse en modo limpieza y encontré mis juguetes con los que me hicieron llegar a unos orgasmos riquísimos…. Quizás por la rutina y mi baja moral, dejé de hacerlo. Llevaba mucho tiempo sin darme un rico orgasmo y esta sequía que llevaba encima me estaba matando. No me lo pensé, puse mis juguetes a cargar y cuando estuvieron cargados los limpié muy bien, dejándolos listos para volver a gozar después de tanto tiempo. Vi la hora que era y con razón la barriga me rugía, se aproximaba la hora de comer y yo sin nada en la nevera. Bajé al súper de abajo a comprar un par de cosas y aproveché para darme un capricho de chocolate y alguna que otra bolsa de golosinas. Estando en el supermercado, veía que algunos hombres me miraban mucho sobretodo en la zona de refrigerados, no entendía el porqué de sus miradas, hasta que bajé mi mirada, me veía normal, total iba en shorts y una camiseta y — ¡Mie...
Acabé de trabajar y miré mi móvil.
- ¿Cómoooo 106 WhatsApp? ¿Pero que leches ha pasado?
Así que harta de tirarme horas leyendo fui a lo fácil, le escribí a mi amiga July que estaba en el grupo.
- Hola nena, ¿Alguien se ha muerto para que haya tantos WhatsApp?
- Hola flor, no. Tienen pensado hacer una ruta al Puig campana, es una montaña que está súper chula con unas bonitas vistas, yo ya me he apuntado y perdóname, pero también te he apuntado a tí.
- Que cabrona eres, anda que me preguntas primero, jajaja… ¿Quién más se ha apuntado?
- Santi, Elvira, Zack, tú y yo.
- ¿¿¿Solo???
- Sí
- ¿Y la ruta cuando es?
- Este domingo, saldremos sobre las 8 para llegar al pueblo y a la falda de la montaña sobre las 9;30-10. De ahí tomaremos un café y empezaremos a subir, han dicho de hacer la ruta buena porque la otra es un poco fuerte para empezar.
Llegó el día, dejo mi coche junto al de July y veo de Santi y Zack.
- ¿Y Elvira?
- No viene, salió anoche y no se puede mover d...
Otro día en la oficina, esto de los impuestos me está dejando muerta. Por suerte, hoy era el último día y se nos ha hecho las 23h, presentándolos. — Analía, ¿Has terminado ya? Yo estoy muerta y quiero irme a casa — dijo María poniendo su cabeza sobre la mesa. — No tía, me falta los de la empresa Tiki Taka y el de las chuches. Vete si quieres. Lo único que te pido es que cierres la puerta con llave. Escucha…, ¿has oído? — No. ¿Qué tengo que oír? —aun con su cabeza en la mesa. — Tía la puerta. ¿Has cerrado después de que trajeran la cena? — Si —dice María levantándola y mirándome. — ¿Seguro? — ¡Joder voy! Qué pesá. — se levantó pegando zancadas hasta llegar a la entrada. Oí como echaba la llave. — ¡¿Cómo estaba?! — ¡Hostia, que si me la había dejado abierta! — puse mi mano sobre mi frente, negando, con esta mujer algún día nos darán un susto. — ¿En serio? Tía, imagínate que hubiera entrado alguien, ¡joder! — Mira nena, me quedo aquí contigo y punto. Así no te quedas sola...
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