Vero y Rodri
Iba de camino a casa, venía del cumple de mi sobrino Pablo y al final mi hijo David se quedó a dormir en su casa. No me acordaba del toque de queda y cuando salí de su casa era la una de la madrugada. Así que opté ir por los caminos rurales hasta casa para no llamar la atención, ya que suponía que no había ningún control por ahí y no me pararían. Me equivoqué. Al girar una curva, quedando un par de minutos para llegar a casa, había un coche de policía, me hice la despistada pero me dieron el alto. — Joder... — dije dándole un golpe al volante y me puse la mascarilla. Hicieron que me parara en el pequeño arcén y apagase el vehículo. No me sonaba la cara de ese chico, así que no tenía nada que hacer, esperaba que la multa fuera pequeña, ya que últimamente mi economía no iba bien. — Buenas n...